Libélula
Maumy González
http://revistamuu.com/mau-gonz%C3%A1lez.htmlLe gusta mirarse el pie de apoyo cuando está en punta. La vida se le diluyó en un rigor casi lapidario hasta lograr esa curvatura del empeine. Le fascina la forma en que se integra con la canilla y el muslo, luego con la pelvis y el otro muslo y de ahí hasta la otra punta. La zapatilla que baja y sube. Un salto, de nuevo la punta y luego, por un instante, la planta en el suelo. Sus clientes disfrutan de mirarla así: pura piel, abierta y elástica, demostrando un nivel de maleabilidad que los excita.
