viernes, 26 de junio de 2020

Diario de la peste 5: Levanto los talones, después la punta de los pies. Gonçalo M Tavares



Levanto los talones, luego la punta de los pies.
Un partido de futbol Gremio-Flamengo.
"Deje de vivir con dolor en las articulaciones", informerciales en la televisión.
Oprimo un botón.
Oración del Papa por la humanidad, canal 1.
La Plaza del Vaticano vacía.
El Papa le habla a un enorme espacio vacío.
Oigo en muchas casas personas que se arrodillan.

Diario de la peste 4: La sala Chaikovski, en Moscú. Gonçalo M Tavares



La sala Chaikovski en Moscú lleva varios días vacía.
El Papa Francisco dio negativo en la prueba del Coronavirus.
Imagino, en algunas iglesias, las grabaciones de la misa volviendo al latín.
Es necesario volver atrás.
En Europa, la gente deja su lengua en la puerta, del lado de afuera.
Abdica de su lengua anterior y empieza a hablar otra.

Diario de la peste 3: A veces, en el mundo terrible. Gonçalo M Tavares



A veces, en el mundo terrible, la gente abre un poco la puerta de su casa y escupe al paso de los extranjeros.
Extranjero, en una cierta lengua eslava, me dicen, significa mudo.
Aquel que no habla mi lengua es mudo.
Aquel que no tiene mi historia es mudo.
"Virus detectado en los drenajes de Holanda."

Diario de la peste 2: ¿Estás aburrido/a?. Gonçalo M Tavares



"¿Estás aburrido/a? Esta es la música que te va a hacer bailar en tiempos de epidemia."
Ayer se murió Kenny Rogers.
Hoy se murió Uderzo de un paro cardiaco.
"Favelas de Rio de Janeiro sin recursos básicos para enfrentar el coronavirus."
"Qué dicen los astros en tiempos de pandemia."
Me acuerdo de Astérix Legionario.
Obélix insistía: para él, un uniforme militar de tamaño medio.
Medio, ir por el camino del medio.
Alejados de los autos, de las paredes.
El camino del medio, tratar de no tocar nada.

Diario de la peste 1: La NASA cancela investigaciones en la Luna. Gonçalo M Tavares



La NASA cancela investigaciones en la Luna.
Matteo se come un bocado de pasta junto a la ventana que da a la calle Vittorio de Sica.
Sica fue el director de "Ladrones de bicicletas".
En Lombardía, una mujer grita el nombre de Paolo.
Un enfermo en un hospital de Lombardía ve la cara de su mujer y de su hermano en un ipad bien levantado en el aire por los guantes blancos del médico.
El hotel Marriott se convierte en un hospital de campaña.
Los cuartos de lujo son ahora cuartos para diez personas.
Todo el espacio es usado, distribuido entre máquinas, enfermos y médicos.
Una nueva agricultura urgente siembra enfermos y ventiladores.

lunes, 11 de mayo de 2020

El cuello grande del cisne. Gonçalo M Tavares



Un cuello grande puede volverse violento, es una agresión a las ilustraciones el cuello grande, ¿entiendes? Pocas imágenes perturban más que la de un cisne con la cabeza separada del cuerpo, pero con las dos partes aún allí, visibles.
—¿Qué quieres? No puedes ni prohibir animales con cuello largo ni la debilidad. La debilidad es una invitación a los fuertes, ¿pero qué quieres hacer? Hazte fuerte y aún más fuerte, y basta. Evita el cuello largo. Cuando tu cuello comience a alargarse, córtalo.

Los proyectiles pesados . Gonçalo M Tavares




Las únicas ilusiones son sobre los muertos. Crees que ellos son mejores de lo que realmente son. La vida es una sola: obtener dinero o reputación e hijos para justificar delante de los demás el hecho de no tirarte desde un edificio; y la muerte forma parte de los vivos, es la segunda parte, como en las películas.

sábado, 25 de abril de 2020

EL REINO DE ESTE MUNDO .ALEJO CARPENTIER


fragmentos

"Todas las puertas de los barracones cayeron a la vez, derribadas desde adentro. Armados de estacas, los esclavos rodearon las casas de los mayorales, apoderándose de las herramientas. El contador, que había aparecido con una pistola en la mano, fue el primero en caer, con la garganta abierta de arriba a abajo, por una cuchara de albañil. Luego de mojarse los brazos en la sangre del blanco, los negros corrieron hacia la vivienda principal, dando mueras a los amos, al gobernador, al Buen Dios y a todos los franceses del mundo.

jueves, 16 de abril de 2020

El Gato. Héctor Álvarez Murena



¿Cuánto tiempo llevaba encerrado? La mañana de mayo velada por la neblina en que había ocurrido aquello le resultaba tan irreal como el día de su nacimiento, ese hecho acaso más cierto que ninguno, pero que sólo atinamos a recordar como una increíble idea. Cuando descubrió, de improviso, el dominio secreto e impresionante que el otro ejercía sobre ella, se decidió a hacerlo.



Libélula Maumy Gonzalez

Libélula

Maumy González

 http://revistamuu.com/mau-gonz%C3%A1lez.html



Le gusta mirarse el pie de apoyo cuando está en punta. La vida se le diluyó en un rigor casi lapidario hasta lograr esa curvatura del empeine. Le fascina la forma en que se integra con la canilla y el muslo, luego con la pelvis y el otro muslo y de ahí hasta la otra punta.  La zapatilla que baja y sube. Un salto, de nuevo la punta y luego, por un instante, la planta en el suelo. Sus clientes disfrutan de mirarla así: pura piel, abierta y elástica, demostrando un nivel de maleabilidad que los excita.

domingo, 12 de abril de 2020

qué nos enseñó La Peste de A. Camus



¿Qué nos enseñó 'La peste', de Albert Camus? Que las peores epidemias no son biológicas, sino morales. En las situaciones de crisis, sale a luz lo peor de la sociedad: insolidaridad, egoísmo, inmadurez, irracionalidad. Pero también emerge lo mejor. Siempre hay justos que sacrifican su bienestar para cuidar a los demás.

La Peste de Albert Camus . Miguel Ángel Vigo



" La palabra "peste" acababa de ser pronunciada por primera vez. En este punto de la narración que deja a Bernard Rieux detrás de una ventana se permitirá al narrador que justifique la incertidumbre y la sorpresa del doctor puesto que, con pequeños matices, su reacción fue la misma que la de la mayor parte de nuestros conciudadanos. Las plagas, en efecto, son una cosa común pero es difícil creer en las plagas cuando las ve uno caer sobre su cabeza. Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas. El doctor Rieux estaba desprevenido como lo estaban nuestros ciudadanos y por esto hay que comprender sus dudas. Por esto hay que comprender también que se callara, indeciso entre la inquietud y la confianza. Cuando estalla una guerra las gentes se dicen: "Esto no puede durar, es demasiado estúpido." Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos, a este respecto, eran como todo el mundo; pensaban en ellos mismos; dicho de otro modo, eran humanidad: no creían en las plagas. La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar. Pero no siempre pasa, y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan, y los humanistas en primer lugar, porque no han tomado precauciones. Nuestros conciudadanos no eran más culpables que otros, se olvidaban de ser modestos, eso es todo, y pensaban que todavía todo era posible para ellos, lo cual daba por supuesto que las plagas eran imposibles. Continuaban haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones. ¿Cómo hubieran podido pensar en la peste que suprime el porvenir, los desplazamientos y las discusiones? Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas.

Albert Camus, La peste fragmento..la peste nuestro único asunto




«A partir de ese momento, se puede decir que la peste fue nues­tro único asunto. Hasta entonces, a pesar de la sorpresa y la inquietud que habían causado aquellos acontecimientos singula­res, cada uno de nuestros conciudadanos había continuado sus ocupaciones, como había podido, en su puesto habitual. Y; sin duda, esto debía continuar. Pero una vez cerradas las puertas, se dieron cuenta de que estaban, y el narrador también, cogidos en la misma red y que había que arreglárselas. Así fue que, por ejem­plo, un sentimiento tan individual como es el de la separación de un ser querido se convirtió de pronto, desde las primeras sema­nas, mezclado a aquel miedo, en el sufrimiento principal de todo un pueblo durante aquel largo exilio».

Fragmento de La Peste .Albert Camus



el reencuentro...

“Su sentimiento de exilio, en cuanto vieron el humo del tren, se extinguió bruscamente bajo la avalancha de una alegría confusa y cegadora. Cuando el tren se detuvo, las interminables separaciones que habían tenido su comienzo en aquella estación tuvieron allí mismo su fin en el momento en que los brazos se enroscaban, con una avaricia exultante, sobre los cuerpos cuya forma viviente habían olvidado.” (…) “Para todos ellos la verdadera patria se encontraba más allá de los muros de esta ciudad ahogada. Estaba en las malezas olorosas de las colinas, en el mar, en los países libres y en el peso vital del amor. Y hacia aquella patria, hacia la felicidad era hacia donde querían volver, apartándose con asco de todo lo demás.”

miércoles, 11 de marzo de 2020

ROCK SPRINGS, un cuento de Richard Ford





Edna y yo salimos de Kalispell camino de Tampa-St. Pete, donde todavía me quedaban algunos amigos de los buenos tiempos, gente que jamás me entregaría a la policía. Me las había arreglado para tener algunos roces con la ley en Kalispell, todo por culpa de unos cheques sin fondos, que en Montana son delito penado con la cárcel. Yo sabía que a Edna le rondaba la cabeza la idea de dejarme, porque no era la primera vez en mi vida que tenía líos con la justicia. Edna también había tenido sus problemas, la pérdida de sus hijos y evitar día tras día que Danny, su ex marido, se colara en su casa y se lo llevara todo mientras ella trabajaba, que era el verdadero motivo por el cual me fui a vivir con ella al principio; eso y la necesidad de darle a mi hija Cheryl una vida algo mejor.

El diario de Sheindi Miller-Ehrenwald, una superviviente del Holocausto

Sheindi Miller-Ehrenwald fue sometida a trabajos forzados en una fábrica de armamento alemana. Eso fue tras sobrevivir a Auschwitz, donde murió su familia. Miller-Ehrenwald tenía 14 años y en aquella fábrica reconstruyó en el envés de fichas de pedidos el diario que escribió en pedazos de papel arrugados durante la deportación y también en el campo de exterminio. En total suman 54 tarjetas amarillentas escritas en húngaro, que solo ahora, 75 años más tarde, salen a la luz y que forman un testimonio excepcional. Su autora, una superviviente de 90 años, siente que ahora ha llegado el momento de hacerlas públicas, de contribuir a la lucha contra el olvido que marca este aniversario de la liberación del campo de exterminio en Auschwitz. “Cuando escucho que hay gente que niega el Holocausto […] Aquí está todo escrito. Ha pasado y haré todo lo posible para que no se olvide”, promete Miller-Ehrenwald en imágenes emitidas por la prensa alemana.

En las tarjetas, que ahora se exhiben por primera vez en Berlín, describe por ejemplo con letra abigarrada, cómo soldados alemanes y policías húngaros ordenan salir de los vagones a los cabezas de familia. “Mi padre sale y un cuarto de hora después, vuelve y dice que todo el que tenga dinero, bolsos de cuero, relojes y otros objetos de valor debe entregarlos en cinco minutos. Nadie debe tratar de huir, porque si falta una sola persona, dispararán contra todos y cada uno del vagón”. Cuenta cómo un bebé de cuatro meses y una conocida han muerto, cómo los sacaron del tren y la madre no sabe si quiera dónde está el cadáver de su hija. “La vida es dura y los humanos son capaces de aguantar más que los animales”, escribe.

Ha sido el diario sensacionalista Bild el que logró convencer a Miller-Ehrenwald para que publicara unos diarios que esta semana se exponen por primera vez al público en el museo de historia alemán, en Berlín. “Hay muchos testimonios escritos en el gueto o desde lugares donde los judíos se escondieron. Lo especial de este diario es que su autora siguió escribiendo en Auschwitz y después en el campo de trabajos forzados”, explica en la sala de la exposición en la que se exhiben los originales su comisaria Stephanie Neuner. “El proceso de eliminación de los judíos húngaros fue muy rápido. Parece increíble que alguien fuera capaz de documentarlo”, añade Neuner, quien explica que la autenticidad de los documentos ha sido certificada por varios especialistas. Dentro de una vitrina, se expone el taco de fichas amarillentas, escritas de arriba abajo para aprovechar todo el espacio posible.

Miller-Ehrenwald relata la vida en el campo de exterminio, donde sus abuelos, sus padres y dos de sus hermanos fueron ejecutados en la cámara de gas. “Cada persona que llegaba era desinfectada […] Nos piden a todos que nos desvistamos. Que dejemos aquí toda la ropa. `Primero les cortaremos el pelo ´¿Nos cortarán el pelo?”. Y sigue: “En lugar de gritar, nos reíamos. No sabíamos lo que nos esperaba […]. No sabíamos nada. El baño había terminado. A la salida del cuarto de baño, nos rociaban con un líquido abrasivo. Uno nos dijo que estábamos desinfectados”. Escribe también Miller-Ehrenwald: “Había hombres en la habitación. 'La vergüenza te la dejas en casa', nos dijo una mujer. Nos desvestimos. Los hombres recorrían la habitación riéndose y nosotras nos quedamos de pie, desnudas y profundamente avergonzadas”.

Camiones grandes

Miller-Ehrenwald tenía 14 años cuando los nazis ocuparon Hungría. “Niñas, los alemanes han invadido”, les anunció su madre, según relata en los diarios. Vivían en Gálanta, una pequeña población que hoy pertenece a Eslovaquia y en la que había dos importantes comunidades judías conocidas por su erudición. El confinamiento en guetos y las deportaciones a Auschwitz fueron muy deprisa. En junio de 1944, la pequeña Miller-Ehrenwald y su familia fueron transportados en tren de mercancías al campo de exterminio. Cerca de 437.000 judíos húngaros fueron trasladados en apenas tres meses a Auschwitz-Birkenau. “El domingo 20 de abril, llegaron unos camiones grandes a Galánta. Pararon enfrente de las tiendas judías y se llevaron todas las mercancías”, relata. Y continúa: “El periódico escribió en un mensaje en letras grandes: los judíos deben llevar una estrella amarilla de 10 centímetros”, escribe.

De allí, los deportaron en trenes de ganado hasta los campos. En los diarios relata con detalle el viaje. Miller-Ehrenwald sobrevivió y fue asignada a una fábrica de armas. La maquinaria de la guerra nazi necesitaba mano de obra, que proporcionaron en parte los prisioneros de los campos y en Baja Silesia, en el sur de Polonia, se instalaron grandes fabricantes de armas. Una de las factorías fue Karl Diehl, de Nuremberg, donde Miller-Ehrenwald acabó sometida a trabajos forzados, como se puede leer en el membrete de las fichas. 14 meses después de su deportación fue liberada y en 1949, como muchos otros supervivientes, Miller-Ehrenwald emigró a Israel, donde un año antes se había fundado el Estado judío.

Fuente: El País

lunes, 3 de febrero de 2020

texto de Haruki Murakami

“En el cielo no había una sola nube. Sin embargo, toda su superficie estaba cubierta por el lánguido y opaco velo típico de la primavera. Por encima de aquel velo borroso, el azul del cielo intentaba avanzar y extender sus colores. La luz del sol se derramaba en silencio a través del aire como una cascada de fino polvo y se apilaba en la superficie de la tierra sin que eso importase a nadie.
    El viento tibio hacía vibrar la luz. El aire fluía despacio igual que unos pájaros que se desplazaran, en bandada, a través de los árboles. El viento se deslizaba por el suave declive verde que bordeaba las vías, cruzaba los raíles y atravesaba el bosquecito sin hacer temblar una sola hoja. El canto del cuclillo hendió la suave luz y su eco desapareció en las lejanas crestas.  Las colinas se encadenaban unas a otras en múltiples ondulaciones y se ovillaban en la solana del tiempo como enormes gatos dormidos”

martes, 28 de enero de 2020

El diario de Sheindi Miller-Ehrenwald, una superviviente del Holocausto



Sheindi Miller-Ehrenwald fue sometida a trabajos forzados en una fábrica de armamento alemana. Eso fue tras sobrevivir a Auschwitz, donde murió su familia. Miller-Ehrenwald tenía 14 años y en aquella fábrica reconstruyó en el envés de fichas de pedidos el diario que escribió en pedazos de papel arrugados durante la deportación y también en el campo de exterminio. En total suman 54 tarjetas amarillentas escritas en húngaro que solo ahora, 75 años más tarde, salen a la luz y que forman un testimonio excepcional.

martes, 19 de noviembre de 2019

"Cartas marcadas". Alejandro Dolina


"Cartas marcadas" es un libro envuelto en niebla. La cerrazón que cubre las calles de Flores se tiende también sobre los capítulos de la novela provocando confusiones y obligándonos a marchar despacio. Por otra parte, la acción perversa de los Conspiradores ha llenado el texto de tachaduras, episodios falsos y agregados fraudulentos, para no hablar de páginas y capítulos enteros que han sido robados.
La niebla no sólo dificulta la percepción, sino que tiene, como los vapores oraculares, un efecto alucinatorio. Vemos poco y lo poco que vemos es dudoso. Los muertos se pasean por el barrio, las pasadillas se hacen realidad y los sujetos se vuelven inconstantes. El lector anda a tientas entre personajes que tratan de ocultar un secreto. El humo le inspira al principio una fe poética que lo convence de que debe dejarse guiar por las intuiciones del amor y del arte. Hasta que comprende, en medio de la oscuridad, que las manos de Virgilio y Beatriz que han venido orientándolo, no son más que otro engaño, el más perfecto, de un universo que es ausencia pura.


sábado, 7 de septiembre de 2019

El meteorólogo: Oliver Rolin por José Carlos Rodrigo Breto

Libros del Asteroide ha construido, con El meteorólogo de Olivier Rolin, un díptico. Un díptico estremecedor sobre la vida cotidiana bajo el estalinismo más extremo, que se completa con la publicación, hace ya unos meses, de La acusación de Bandi.
Dos de los dibujos en las cartas que Alekseí enviaba a su hija y que reproduce el volumen de Libros del Asteroide:



Ambos textos presentan la impotencia del ser humano inmerso en el horror de un régimen como el de Stalin o como el de Corea del Norte. Un régimen que destroza cualquier atisbo de libertad, de humanidad, de esperanza.